Los tres nombres desarrollados hasta ahora (1, 2, 3) están inevitablemente unidos en una secuencia de aproximación a Hashem (además el 1 y el 3 parecen entrelazados)…

Si lo miramos con detenimiento:

1. והו (Vav He Vav)

Responde a la pregunta:

¿De dónde vengo?

Y la respuesta es:

Del soplo divino.

De la creación.

De la Fuente.

De Hashem.

Es el recuerdo del origen uno donde no había un problema sino una identidad.


2. ילי (Yud Lamed Yud)

Responde a la pregunta:

Si provengo de la Fuente, ¿por qué me siento separado?

Y allí aparece:

  • Mitzraim.
  • La estrechez.
  • Las klipot.
  • La dispersión de las chispas.
  • El Salmo 22.

Como un viaje desde el exilio hasta la redención porque ילי parece describir precisamente la experiencia del alma que ha olvidado pero también el camino a la redención como finalidad del alma.


3. סיט (Samej Yud Tet)

Responde a otra pregunta:

¿Cómo regreso?

Y allí aparecen:

  • Rajamim.
  • Teshuvá.
  • Las Trece Medidas.
  • Berajot 7a.
  • Rabí Meir.
  • La libertad frente al condicionamiento.

Es decir:

Ya recordé quién soy.

Ya comprendí por qué me siento separado.

Ahora necesito la fuerza para volver.


Donde además el primer nombre y el tercero parecen entrelazados como si והו y סיט se reflejaran mutuamente.

והו

El alma proviene de Hashem.

סיט

El alma puede regresar a Hashem.

Uno habla del origen y el otro de la restauración. Sin embargo, entre ambos aparece ילי. Como un puente o incluso, como un exilio.

Si lo dibujara casi parecería una estructura quiasmática:

והו
Origen

 ילי
 Exilio y Redención

סיט
Retorno

Un recuento hilado que nos explica un camino, tres momentos de un mismo movimiento espiritual:

והו
Recuerda quién eres

ילי
Recuerda que te has olvidado

סיט
Recuerda que puedes volver

El Ciclo de la Conciencia

Si miramos la estructura con detenimiento, el orden de los Nombres replica el misterio mismo del descenso y ascenso del alma (Neshama):

1. והו — El Origen (La Tesis)

  • La pregunta: ¿De dónde vengo?
  • La frecuencia: Es la Conciencia de Unidad. El alma en su estado prenatal, unida al Creador, antes de que existiera el concepto de “fractura”, “ego” o “problema”. Es el diseño original.

2. ילי — El Exilio (La Antítesis)

  • La pregunta: ¿Por qué me siento separado?
  • La frecuencia: Es la Conciencia de Dualidad. La caída en Mitzráim (la estrechez de la fisicalidad). Dios tiene que “ocultarse” y el alma tiene que olvidar para que pueda existir el libre albedrío. Aquí es donde la vasija se agrieta, donde experimentamos el dolor del Salmo 22 y donde surge el grito que pide ayuda pero también la realidad de la redención inmersa en la promesa de Hashem.

3. סיט — El Retorno (La Síntesis)

  • La pregunta: ¿Cómo regreso?
  • La frecuencia: Es la Conciencia de Redención. No es simplemente volver a Vav-Hei-Vav como si nada hubiera pasado; es regresar transformados. A través de las Trece Medidas de la Misericordia de Hashem y de la Teshuvá, produciendo el milagro de la restauración.

El Espejo entre el 1 y el 3: El entrelazamiento de las Vasijas

Sobre el posible entrelazamiento entre והו y סיט. En la Cábala se enseña que “el final está encajado en el principio, y el principio en el final” (Sefer Yetzirá 1:7). (Lo que me hace recordar el principio dialógico en Edgar Morin) donde והו es Dios insuflando el alma en el hombre (Génesis 2:7) en un movimiento que va de Arriba hacia Abajo y סיט es el hombre insuflando su voluntad de regreso a Dios mediante la Teshuvá y el desmantelamiento del patrón heredado. Un movimiento que va de Abajo hacia Arriba y יְלִ֚י es el vacío intermedio… el tercer nombre entonces, no es solo un puente sino el catalizador. Sin el exilio de Yud-Lamed-Yud, el retorno de Samej-Yud-Tet no sería un milagro, sería una inercia. El alma necesita perderse para poder primero ser redimida (segundo nombre) y poder encontrarse nuevamente con Hashem (primer nombre).