La relación con Hashem

Ayin Lamed Mem

Valor 140

Salmo 34:16

עֵינֵ֣י יְ֭הוָה אֶל־ צַדִּיקִ֑ים וְ֝אָזְנָ֗יו אֶל־ שַׁוְעָתָֽם׃

  • עֵינֵי (ʿênê) = “los ojos de” (forma constructa de “ojos”).
  • יְהוָה = el Tetragrámaton, Yud-He-Vav-He, el Nombre propio de Hashem, que por respeto a Su santidad no se pronuncia tal como se escribe.
  • אֶל (ʾel) = “hacia”, “a”, “sobre”, “dirigidos a”.
  • צַדִּיקִים (ṣaddiqîm) = “justos” (plural masculino).
  • וְ (we) = “y”.
  • אָזְנָיו (ʾoznāv) = “sus oídos”.
  • אֶל (ʾel) = “hacia”, “a”.
  • שַׁוְעָתָם (šawʿātām) = “su clamor”, “su grito de auxilio”, “su súplica”.

Los ojos de Hashem hacia los justos, y Sus oídos hacia su clamor

Para escuchar este versículo en su pronunciación original, puede visitarse: https://hebrewbible.app/es/texts/Salmos.34.16

Lo primero que puedo notar es la ausencia del verbo estar: no dice en hebreo que los ojos están dirigidos, sino los ojos hacia los justos, y esto implica una dirección: la dirección de la atención en cuanto a la mirada y la escucha de Hashem hacia los justos.

¿Y quién es justo ante los ojos y oídos de Hashem?

Génesis 6:9

אֵ֚לֶּה תּוֹלְדֹ֣ת נֹ֔חַ נֹ֗חַ אִ֥ישׁ צַדִּ֛יק תָּמִ֥ים הָיָ֖ה בְּדֹֽרֹתָ֑יו אֶת־הָֽאֱלֹהִ֖ים הִֽתְהַלֶּךְ־נֹֽחַ׃

“Estas son las generaciones de Noé. Noé era un hombre justo, íntegro era en sus generaciones; con Elohim caminó Noé.”

¡Integridad que permite caminar con Elohim!

Génesis 17:1

וַיְהִ֣י אַבְרָ֔ם בֶּן־תִּשְׁעִ֥ים שָׁנָ֖ה וְתֵ֣שַׁע שָׁנִ֑ים וַיֵּרָ֨א יְהוָ֜ה אֶל־אַבְרָ֗ם וַיֹּ֤אמֶר אֵלָיו֙ אֲנִי־אֵ֣ל שַׁדַּ֔י הִתְהַלֵּ֥ךְ לְפָנַ֖י וֶהְיֵ֥ה תָמִֽים׃

Y fue Abram de noventa y nueve años; y se apareció Hashem a Abram y le dijo: ‘Yo soy El Shaddai. Camina delante de mí y sé íntegro.’

Y nos damos cuenta de que en ambos versículos la integridad está ligada al acto de caminar con o delante de Hashem.

Rastreando formas de הלך

HebreoFormaTraducción literal
לֵךְ / לֶךְImperativo Qal¡Ve!, ¡Anda!
הִתְהַלֵּךְImperativo HitpaelCamina, condúcete andando
הִתְהַלֶּךְPasado HitpaelCaminó, anduvo
  • לֶךְ־לְךָ (Gn 12:1) = “Ve para ti.”
  • הִתְהַלֵּךְ לְפָנַי (Gn 17:1) = “Camina delante de Mí.”
  • אֶת־הָאֱלֹהִים הִתְהַלֶּךְ־נֹחַ (Gn 6:9) = “Con Elohim caminó Noé.”

וַיֹּ֤אמֶר יְהֹוָה֙ אֶל־אַבְרָ֔ם לֶךְ־לְךָ֛ מֵאַרְצְךָ֥ וּמִמּֽוֹלַדְתְּךָ֖ וּמִבֵּ֣ית אָבִ֑יךָ אֶל־הָאָ֖רֶץ אֲשֶׁ֥ר אַרְאֶֽךָּ

Génesis 12:1

Y dijo Hashem a Abram: Ve para ti desde tu tierra, y desde tu parentela, y desde la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré.

Génesis 12:2

וְאֶעֶשְׂךָ לְגוֹי גָּדוֹל וַאֲבָרֶכְךָ וַאֲגַדְּלָה שְׁמֶךָ וֶהְיֵה בְּרָכָה׃

“Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y sé bendición.”

Desglose palabra por palabra

  • וְאֶעֶשְׂךָ = y haré de ti.
  • לְגוֹי = una nación.
  • גָּדוֹל = grande.
  • וַאֲבָרֶכְךָ = y te bendeciré.
  • וַאֲגַדְּלָה = y engrandeceré.
  • שְׁמֶךָ = tu nombre.
  • וֶהְיֵה = y sé.
  • בְּרָכָה = bendición.

Se puede entender que el mandato relacionado con Lej Lejá (ve para ti) es: desde tu propia tierra, desde tu parentela, desde la casa de tu padre podrás ir a la tierra que te mostraré —una tierra que será mostrada en el futuro—, que aún no se conoce, que no se sabe dónde está o cuál es, pero sí se sabe desde dónde se va a partir: de quién eres. Desde mi lectura, ese partir —sabiendo de dónde vienes aunque no sepas hacia dónde vas— es ya una forma del caminar con Hashem, delante de Hashem: partir de la historia de vida, del lugar donde naciste, de la cultura e incluso de los patrones de tu árbol genealógico.

¿Pero partir hacia dónde? El hebreo dice לְךָ (lejá), literalmente “para ti” —y aunque la lectura más extendida lo entiende como “para tu propio beneficio”, me permito leerlo también como un movimiento interior: hacia ti mismo, hacia la tierra que Hashem te mostrará. Y es en ese momento que hará de ti una nación grande y serás bendecido y tu nombre engrandecido. Pero hay otro mandamiento: desde ti, desde ese tránsito hacia ti mismo, sé bendición. No es una promesa: ser bendición no está en el futuro, está en el presente. Es decir que al hacer este tránsito se debe ser bendición para otros. Y eso, para mí, es integridad: la integridad de caminar con Hashem.

Esta integridad —la de Noé, la de Abraham— no es un dato aislado. Es, precisamente, la condición de la que habla el propio Salmo 34:16: los ojos de Hashem hacia los justos. Y ahora, con Noé y Abraham como ejemplo, ya sabemos qué es un justo: no alguien perfecto, sino alguien que camina, que transita, que parte de sí mismo hacia lo que Hashem le mostrará, siendo bendición en el presente y no solo en la promesa.

Y es este mismo caminar el que explica por qué, más adelante en el versículo, el clamor de ese justo es escuchado de una forma distinta al clamor de cualquier otro. Porque hay dos formas de clamar en la Torá, y el hebreo las distingue con matices interesantes.

En la Torá la palabra clamor aparece en Génesis y luego en Éxodo; sin embargo, en el primero se utiliza una palabra diferente a la que vemos en el salmo:

  • Génesis 4:10: Hashem le dice a Caín que la voz de la sangre de su hermano “clama” (צֹעֲקִים, tzo’akím, del verbo tsa’ák).
  • Génesis 18:20: Hashem menciona que el “clamor” (זַעֲקַת, za’akát) contra Sodoma y Gomorra se ha multiplicado.

Es interesante notar que, en estos dos pasajes de Génesis, la palabra usada para “clamor” (צֹעֲקִים / זַעֲקַת) es distinta a la que aparece en nuestro salmo. Sin pretender que esta diferencia sea una regla fija del hebreo bíblico —ambas raíces se usan de muchas formas a lo largo de la Torá—, en estos casos particulares el clamor descrito no parece dirigirse a nadie específico: es un dolor que se eleva, una queja ante la situación vivida. Sin embargo, es en Éxodo 2:23 donde aparece la misma palabra de clamor que encontramos en este salmo:

”…וַיֵּאָנְחוּ בְנֵי-יִשְׂרָאֵל מִן-הָעֲבֹדָה וַיִּזְעָקוּ; וַתַּעַל שַׁוְעָתָם אֶל-הָאֱלֹהִים, מִן-הָעֲבֹדָה”

“…y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos (shav’atám) con motivo de su servidumbre.”

Este es un clamor dirigido a alguien que escucha, a Hashem que tiene oído atento al clamor de aquel que le dirige sus palabras.

Esta distinción es muy importante precisamente porque diferencia la queja de la conversación con Hashem. Lo que implica a su vez que este nombre marca algo mucho más importante y es que el justo mantiene una relación con Hashem que implica no solo hablarle a quien le escucha sino también ser visto por Él.

Ser escuchado y ser visto implica una relación con el Creador que, como toda relación, exige bidireccionalidad. Esta bidireccionalidad no significa que el hombre vea a Hashem de la misma forma en que Hashem lo ve a él, sino que cada lado cumple su parte: de parte de Hashem, el oído presto y la mirada atenta; de parte del hombre, el clamor dirigido y el reconocimiento de Su presencia. Ver a Hashem, entonces, es también un acto humano: no ver con los ojos físicos, sino saber ubicarlo, ser capaz de registrar Su presencia en toda situación, incluso cuando esa situación sea hostil o dolorosa. Porque, ¿cómo podrías dirigir tus palabras a alguien que no puedes ubicar desde tu propia dimensión espiritual? El clamor dirigido a Alguien es, en sí mismo, ese acto de reconocimiento — es lo que establece el contacto entre Hashem y quien le clama.

Se trata entonces del inicio de la relación consciente con Hashem y la primera certeza de que Hashem te mira, está pendiente de ti y está constantemente atento a tu clamor o al momento en que diriges a Él tus palabras.

¿Por qué se asocia con el “Ocultamiento de la luz” y “Olam” (Mundo)?

En hebreo, la raíz de este Nombre es ע-ל-ם (A-L-M), que es exactamente la misma raíz de dos palabras fundamentales en la Cábala:

  • Olam (עוֹלָם): Universo o Mundo.
  • He’elem (הֶעְלֵם): Ocultamiento.

Sobre esto Miller (s.f) dice lo siguiente:

“Todos los mundos son el resultado de una constricción y disminución de la Luz Infinita (el Ohr Ein Sof), y son, en un grado u otro, limitados y definidos. Es decir, la revelación de Di-s es menos o más limitada, dependiendo del mundo al que se haga referencia. Por lo tanto, la palabra para “mundo” en hebreo, “olam”, está etimológicamente relacionada con la palabra “he’elem”, que significa ocultamiento, que se refiere al ocultamiento de la Luz Infinita de Di-s. En los mundos superiores la Luz Infinita se revela más, y en los mundos inferiores la Luz Infinita se revela menos.”

Esto permite responder a la pregunta que me formulé inicialmente: ¿Cómo podrías dirigir tus palabras a alguien que no puedes ver o escuchar desde tu propia dimensión espiritual? Es en el mundo físico donde Hashem parece estar oculto. Es el recordatorio de que, aunque no podamos percibir con los sentidos físicos la presencia de Hashem, sabemos que sus ojos siguen mirándonos y sus oídos están prestos a escuchar toda palabra dirigida hacia Él. El Nombre Ayin Lamed Mem contiene el secreto de saber reconocer a Hashem allí donde parece que no está.

Esto a su vez genera una certeza: soy visto y escuchado, tengo una relación con Hashem que libera al ser humano del dolor de la soledad, de la sensación de no tener escapatoria, del vacío existencial del sinsentido.

Vivir bajo esta luz significa activar la certeza de que la realidad material es solo un velo. En el instante en que recuerdas que Hashem te mira y te escucha, tu mente cambia de frecuencia de forma automática. Ya no estás atrapado en un soliloquio de desesperación; ahora estás en una conversación. Sabes a quién dirigirte, sabes dónde ubicarlo. El “mal pensamiento” (la ilusión de abandono) se disuelve ante la realidad de la Mirada Divina.

Efectos de la aproximación a Dios a través de esta energía

  • Integridad en el caminar con Hashem — fortalece una vida unificada, en la que el actuar exterior y el ser interior dejan de estar separados. El llamado no es solamente a caminar, sino a ser íntegro mientras se camina delante de Hashem.
  • Transformación del ser — recuerda que el llamado de Hashem no consiste únicamente en desplazarse de un lugar a otro, sino en llegar a ser aquello para lo cual Él llama: “Y sé bendición” y “Y sé íntegro” son mandatos dirigidos al ser, no solo al hacer.
  • Disponibilidad para el camino — despierta la disposición a salir de lo conocido, de la tierra, de la parentela y de la casa del padre, para avanzar hacia aquello que Hashem irá mostrando en el camino.
  • Conciencia del proceso — fortalece la confianza para caminar hacia una realidad que aún no ha sido revelada completamente, sosteniéndose en la dirección de Hashem más que en la certeza del destino.
  • Vocación de bendición — recuerda que el caminar con Hashem no termina en la transformación personal; conduce a un modo de ser desde el cual la persona está llamada a ser bendición para otros.
  • Transformación de la queja en diálogo — conduce al ser humano del monólogo reactivo frente al sufrimiento hacia una conversación consciente con Hashem.
  • Activación de la conciencia de bidireccionalidad — fortalece la certeza de que la relación con Hashem implica no solo hablarle, sino también aprender a reconocer Su presencia, escuchar Su voz y responder a Su llamado.
  • Recuperación de la relación consciente con Hashem — permite vivir la certeza de que el Creador permanece presente aun cuando Su luz parece oculta.
  • Desmantelamiento del “mal pensamiento” y de la ilusión de abandono — recuerda que el ocultamiento no significa ausencia. La aparente distancia de Dios pertenece a la experiencia humana, no a la realidad de Su presencia.
  • Liberación del vacío existencial y del sinsentido — al saberse visto y escuchado por Hashem, el sufrimiento deja de vivirse en soledad y adquiere un horizonte de sentido dentro de la relación con el Creador.
  • Certeza de la Mirada y del Oído Divinos — fortalece la conciencia de que los ojos de Hashem permanecen sobre el justo y Sus oídos atentos al clamor que se le dirige, despertando una actitud constante de confianza, diálogo y cercanía.

Referencias

Los Salmos fueron consultados en HebrewBible y Sefaria. Las traducciones al español de los textos bíblicos son propias de la autora y buscan ser literales respecto del texto hebreo. Cuando se utilizan textos de otras fuentes, la traducción al español se indica como traducción propia de la autora.

Salmo 34:16; Génesis 4:10; Génesis 6:9; Génesis 12:1-2; Génesis 17:1; Génesis 18:20; Éxodo 2:23.

Miller (s.f.). Worlds and Emanations. Chabad.org. https://www.chabad.org/kabbalah/article_cdo/aid/380376/jewish/Worlds-and-Emanations.htm

hebrewbible.app. (s.f.). Salmos 34:16, pronunciación en hebreo. https://hebrewbible.app/es/texts/Salmos.34.16