Y seremos salvados y sanados
Mem He Shin
Valor 345
Salmo 80:20 כ יְה֘וָ֤ה אֱלֹהִ֣ים צְבָא֣וֹת הֲשִׁיבֵ֑נוּ הָאֵ֥ר פָּ֝נֶ֗יךָ וְנִוָּשֵֽׁעָה׃
Hashem, Elohim de los Ejércitos, haznos volver; haz resplandecer Tu rostro, y seremos salvados.
Llama la atención que este nombre ejemplifica un clamor seguidamente después del Nombre Ayin Lamed Mem, que contiene la energía de la relación con Hashem: los ojos de Hashem hacia los justos, y Sus oídos hacia su clamor.
Pero ¿qué se clama? Haznos tornar, retórnanos, haznos volver ¿adónde? Al resplandecer de tu rostro (a tu presencia) y seremos salvos. La salvación aquí no es la petición, la petición es el retorno a la presencia de Hashem que trae como consecuencia inevitable la salvación (y seremos salvos); la “y” aquí da la idea de una consecuencia.
No es sálvame, no es para salvarme ponme ante tu presencia… no. La petición es: hazme retornar, ponme ante tu presencia y como consecuencia seremos salvos (porque no puedes ser no salvo ante la presencia de Hashem que es Salvación).
Pero hay algo más… este salmo repite en su versículo 4, versículo 8 y 20 la misma petición. Es decir, aparece 3 veces.
Aquí hay algo llamativo:
v4 אֱלֹהִ֥ים הֲשִׁיבֵ֑נוּ וְהָאֵ֥ר פָּ֝נֶ֗יךָ וְנִוָּשֵֽׁעָה׃ v8 אֱלֹהִ֣ים צְבָא֣וֹת הֲשִׁיבֵ֑נוּ וְהָאֵ֥ר פָּ֝נֶ֗יךָ וְנִוָּשֵֽׁעָה׃ v20 יְה֘וָ֤ה אֱלֹהִ֣ים צְבָא֣וֹת הֲשִׁיבֵ֑נוּ הָאֵ֥ר פָּ֝נֶ֗יךָ וְנִוָּשֵֽׁעָה׃
La petición es la misma —haznos volver, retórnanos—, pero el Nombre de Hashem cambia:
| Versículo | Nombre | Traducción | Significado |
|---|---|---|---|
| 80:4 | אֱלֹהִים | Elohim | - El (אל) → fuerza, autoridad, poder - Eloah (אלוה) → forma singular más formal (“deidad”) - Elohim (אלהים) → plural mayestático (grandeza total) Dios el creador Dios de grandeza |
| 80:8 | אֱלֹהִים צְבָאוֹת | Elohim Tsebaot | Plural (Tsevaót): Significa literalmente “ejércitos”, “milicias” o “huestes”. El Dios de los ejércitos El Dios de las huestes El Dios de las milicias |
| 80:20 | יְהוָה אֱלֹהִים צְבָאוֹת | Hashem, Elohim Tsebaot | Misericordia (Hashem), la Justicia (Elohim) y el Gobierno (Tsebaot) |
Es una progresión que se va dando en la medida en que el que ora continúa clamando.
En una primera instancia se revela Hashem en su rol de creador; en una segunda instancia, mientras el alma continúa clamando, se revela Hashem en su rol de gobernante de los ejércitos celestiales y de todo lo creado; en una tercera instancia se revela Hashem con todo su poder y la misericordia que emana de su nombre.
Ahora bien, se habla de la salvación como consecuencia וְנִוָּשֵֽׁעָה del retorno y del resplandor del rostro de Hashem: la causa es el clamor constante que va aproximando al ser humano a esta revelación.
Esta misma palabra, וְנִוָּשֵֽׁעָה (“y seremos salvados”), no aparece solo aquí. El Tanaj la repite en otros lugares con una estructura casi idéntica, lo que confirma que no se trata de una fórmula poética aislada, sino de un patrón: pedir algo de Hashem —volver, ser sanado, ser salvado— y recibirlo como consecuencia directa de esa cercanía.
Seremos salvos:
Jeremías 17:14 רְפָאֵנִי יְהוָה וְאֵרָפֵא הוֹשִׁיעֵנִי וְאִוָּשֵׁעָה כִּי תְהִלָּתִי אָתָּה
Sáname, Hashem, y seré sanado; sálvame, y seré salvado, porque Tú eres mi alabanza.
El versículo tiene dos imperativos seguidos de un resultado:
- הֲשִׁיבֵנוּ — “Haznos volver.”
- הָאֵר פָּנֶיךָ — “Haz resplandecer Tu rostro.”
- וְנִוָּשֵׁעָה — “Y seremos salvados.”
La estructura es muy semejante a la de Jeremías 17:14:
- Sáname… y seré sanado.
- Sálvame… y seré salvado.
Aquí, en cambio:
- Haznos volver.
- Haz resplandecer Tu rostro.
- Y seremos salvados.
El verbo וְנִוָּשֵׁעָה (“y seremos salvados”) es la misma forma verbal que aparece en la Amidá, en la bendición de Refuá (sanación, la octava bendición del rezo diario) — que a su vez toma literalmente la fórmula de Jeremías 17:14 y la convierte de singular a plural:
הוֹשִׁיעֵנוּ וְנִוָּשֵׁעָה
“Sálvanos, y seremos salvados.”
Esto nos hace pensar en dos consecuencias: la primera, que la salvación proviene de Hashem y la sanación proviene de Hashem; la segunda, que se trata de un poder que va más allá del ser individual — Hashem el que me salva pero también el que nos salva y nos sana.
Y tanto la salvación como la sanación provienen de ese resplandecimiento del rostro de Hashem.
Sin embargo, esto introduce otra idea: el “haz resplandecer el rostro” sostiene en sí mismo una posibilidad, “el ocultamiento del rostro”:
Deuteronomio 31:18
וְאָנֹכִי הַסְתֵּר אַסְתִּיר פָּנַי בַּיּוֹם הַהוּא עַל כָּל־הָרָעָה אֲשֶׁר עָשָׂה כִּי פָנָה אֶל־אֱלֹהִים אֲחֵרִים׃
Traducción literal
“Y Yo ciertamente ocultaré Mi rostro en aquel día por todo el mal que hizo, porque se volvió hacia otros elohim.”
Desglose palabra por palabra
- וְאָנֹכִי = y Yo.
- הַסְתֵּר אַסְתִּיר = ocultando ocultaré / ciertamente ocultaré.
- פָּנַי = Mi rostro.
- בַּיּוֹם הַהוּא = en aquel día.
- עַל = por, a causa de.
- כָּל־הָרָעָה = todo el mal.
- אֲשֶׁר עָשָׂה = que hizo.
- כִּי = porque.
- פָנָה = se volvió.
- אֶל = hacia.
- אֱלֹהִים אֲחֵרִים = otros elohim.
El versículo termina con:
כִּי פָנָה אֶל־אֱלֹהִים אֲחֵרִים
“Porque se volvió hacia otros elohim.”
El verbo פָנָה significa volverse, dirigirse, girar hacia.
Y la consecuencia es:
הַסְתֵּר אַסְתִּיר פָּנַי
“Ocultaré Mi rostro.”
Sin interpretar más de lo que dice el texto, la estructura del versículo es:
- El pueblo se vuelve hacia otros elohim.
- Hashem oculta Su rostro.
Mientras que volverse a Hashem implica el resplandecimiento del rostro: salvación y sanación:
הָאֵר פָּנֶיךָ
“Haz resplandecer Tu rostro.”
En un caso el rostro resplandece; en el otro, el rostro es ocultado. El Tanaj utiliza esas dos imágenes en sentidos opuestos.
Y esto nos hace pensar en la bidireccionalidad de la relación con Hashem
Precisamente por eso se asocia este nombre con procesos de sanación, restauración de la salud. Sin embargo, como hemos visto, esta sanación y las otras formas de salvación se darán como una consecuencia lógica de esa relación bidireccional con Hashem.
Ahora bien, ya vimos que el rostro de Hashem se oculta o resplandece según el pueblo se aleje o se vuelva hacia Él. Pero el salmo no pide esto una sola vez: lo pide tres veces, cada vez con más fuerza, con un nombre distinto de Hashem cada vez. Y esa insistencia no puede ser casualidad, porque Hashem ya está atento desde el primer clamor. Entonces, ¿qué revela cada repetición que la anterior no revelaba?
De todo esto me formulé una pregunta: ¿por qué o para qué tres veces? El clamor del salmo se realiza por tres veces a pesar de que los ojos de Hashem están hacia los justos, y Sus oídos hacia su clamor 04-ayin-lamed-mem. Él está presente y está atento al clamor; entonces, no se trata de clamar para poder ser escuchados. Sí se aprecia que con cada clamor se revela cada vez más Hashem: en el primero como creador, en el segundo como gobernador de los ejércitos, en el tercero como Hashem con todo su poder y fuerza, pero con la misericordia de aquel que ama. Sin embargo, Hashem no requiere de una repetición para manifestar su poder, su creación y su misericordia; por tanto, esa repetición debe tener un significado superior.
Es así como llego a la conclusión de que cada repetición forma parte de una secuencia dentro de la estructura de todo el Salmo:
Primer clamor
אֱלֹהִים הֲשִׁיבֵנוּ…
Este clamor viene acompañado de un reconocimiento de Hashem como aquel que pastorea, sentado entre querubines, el que salva; es decir, nace junto a un reconocimiento del creador. Entonces, el primer clamor: solo después de ese reconocimiento viene el clamor.
Elohim, haznos volver
Porque el clamor se acompaña del reconocimiento que se hace ante Aquel a quien se le clama.
Segundo clamor
Después cambia completamente el tono. Se expresa el dolor, llega el llanto, la humillación, los enemigos… pero creo que esto va más allá de lo que le sucede a la persona en sí, sino que se trata de un segundo reconocimiento: se reconoce el exilio que causa el dolor. Y esto precisamente conecta a Mem He Shin con el nombre 02-yud-lamed-yud, donde se pide la liberación de la redención; es en este momento donde comprendemos cómo nos liberamos y logramos la redención: volviendo.
Entonces el segundo:
Elohim Tsevaot, haznos volver
Tercer clamor
Antes de él se recuerda: los tiempos vividos, los otros milagros, la vid, la salida de Egipto, y se da cuenta de que ya ha sido redimido y hace una promesa:
Versículo 19.
וְלֹא־נָסוֹג מִמֶּךָ No nos apartaremos de Ti.
ובשמך נקרא Invocaremos Tu Nombre.
Este es el tercer reconocimiento: nos hemos apartado, no hemos invocado —y viene acompañado de un firme propósito de enmendar (Teshuvá)— y se da el compromiso:
No nos apartaremos, invocaremos tu nombre.
Y es en ese momento donde aparece el tercer clamor:
Hashem, Elohim Tsevaot, haznos volver
Y es solo en ese momento cuando se comprende el valor de la Teshuvá. El pueblo ha reconocido a Hashem, ha reconocido su propio exilio, ha recordado la historia de la salvación y ha tomado la decisión de no apartarse más e invocar Su Nombre. Sin embargo, comprende que incluso esa decisión necesita ser sostenida por Hashem. La Teshuvá culmina cuando el alma descubre que volver no depende únicamente de su voluntad, sino también de la acción misericordiosa de Hashem que responde al clamor: “Haznos volver”.
Lamentaciones 5:21:
הֲשִׁיבֵנוּ יְהוָה אֵלֶיךָ וְנָשׁוּבָה
“Haznos volver a Ti, Hashem, y volveremos.”
Y esto nos hace volver a reconocer la relación bidireccional que se tiene con Hashem 04-ayin-lamed-mem.
Efectos de la aproximación a Dios a través de esta energía:
- Despertar del anhelo por el retorno — el clamor repetido tres veces en el salmo no busca ser escuchado (Hashem ya está atento desde el primer clamor), sino que revela y profundiza el propio deseo de volver a Su presencia.
- Profundización progresiva en el conocimiento de Hashem — cada uno de los tres clamores del salmo viene precedido de un reconocimiento distinto: primero como creador, luego como gobernante de los ejércitos, finalmente con todo Su poder y Su misericordia.
- Revelación progresiva de Hashem en la medida en que se clama — el Nombre mismo cambia en cada repetición (Elohim → Elohim Tsevaot → Hashem Elohim Tsevaot), mostrando que el clamor sostenido despliega capas cada vez más profundas de la relación con Hashem.
- Orientación del alma hacia el retorno — la petición del salmo no es “sálvame” sino “haznos volver”, situando el retorno mismo como el eje de la súplica.
- Comprensión de la salvación como consecuencia de la cercanía divina — la salvación no es lo que se pide, sino lo que sigue inevitablemente al retorno a la presencia de Hashem: no puedes estar ante Su presencia y no ser salvado.
- Reconocimiento de la bidireccionalidad entre el rostro resplandeciente y el rostro oculto — así como el pueblo puede volverse hacia otros elohim y provocar que Hashem oculte Su rostro (Deuteronomio 31:18), volverse hacia Hashem hace resplandecer ese mismo rostro: salvación y sanación.
Referencias
Los Salmos fueron consultados en HebrewBible y Sefaria. Las traducciones al español de los textos bíblicos son propias de la autora y buscan ser literales respecto del texto hebreo. Cuando se utilizan textos de otras fuentes, la traducción al español se indica como traducción propia de la autora.
Deuteronomio 31:18;
Jeremías 17:14;
Lamentaciones 5:21;
Salmo 80:4, 8, 20;
Sidur, Amidá (Shemoné Esré), octava bendición — Birkat Refuah (רְפָאֵנוּ ה’ וְנֵרָפֵא, הוֹשִׁיעֵנוּ וְנִוָּשֵׁעָה).
