El salmo que contiene este nombre de Dios es el Salmo 22:20

Me llama mucho la atención que precisamente este es el Salmo cuyas palabras iniciales recita Jesús antes de morir en la Cruz. Muchas veces, mal interpretado, mal entendido. Si quieres escuchar el Salmo completo https://hebrewbible.app/es/texts/Salmos.22.1

לַ֭מְנַצֵּחַ עַל־ אַיֶּ֥לֶת הַשַּׁ֗חַר מִזְמ֥וֹר לְדָוִֽד׃

אֵלִ֣י אֵ֭לִי לָמָ֣ה עֲזַבְתָּ֑נִי רָח֥וֹק מִֽ֝ישׁוּעָתִ֗י דִּבְרֵ֥י שַׁאֲגָתִֽי׃

2 DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?

Se refería exactamente al Salmo 22… Se ha documentado cómo “Estos lectores podían entender un salmo —o versículos del mismo— a la luz de sus palabras iniciales.” (Berkovitz, 2022, p.31) Es decir, Jesús no estaba renegando, no estaba reclamando, estaba citando un Salmo con un contenido que contiene el nombre de Dios de la redención: 02-yud-lamed-yud en el versículo 20. En la antigüedad esto se equiparaba a hacer referencia, a invocar el contenido del salmo completo.

ג אֱ‍ֽלֹהַ֗י אֶקְרָ֣א י֭וֹמָם וְלֹ֣א תַעֲנֶ֑ה וְ֝לַ֗יְלָה וְֽלֹא־ דֽוּמִיָּ֥ה לִֽי׃

3 Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio.

La sensación de soledad, de no ser escuchado más allá de los clamores aunque sean constantes y no exista silencio.

ד וְאַתָּ֥ה קָד֑וֹשׁ י֝וֹשֵׁ֗ב תְּהִלּ֥וֹת יִשְׂרָאֵֽל׃

4 Tú empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

Pero es que Hashem habita en la alabanza de aquél que lucha con Dios.

ה בְּ֭ךָ בָּטְח֣וּ אֲבֹתֵ֑ינוּ בָּ֝טְח֗וּ וַֽתְּפַלְּטֵֽמוֹ׃

5 En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y tú los libraste.

La fe en que quien espera será liberado… (volvemos nuevamente a pensar en la redención)

ו אֵלֶ֣יךָ זָעֲק֣וּ וְנִמְלָ֑טוּ בְּךָ֖ בָטְח֣וּ וְלֹא־ בֽוֹשׁוּ׃

6 Clamaron á ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron.

ז וְאָנֹכִ֣י תוֹלַ֣עַת וְלֹא־ אִ֑ישׁ חֶרְפַּ֥ת אָ֝דָ֗ם וּבְז֥וּי עָֽם׃

7 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.

ח כָּל־ רֹ֭אַי יַלְעִ֣גוּ לִ֑י יַפְטִ֥ירוּ בְ֝שָׂפָ֗ה יָנִ֥יעוּ רֹֽאשׁ׃

8 Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:

ט גֹּ֣ל אֶל־ יְהוָ֣ה יְפַלְּטֵ֑הוּ יַ֝צִּילֵ֗הוּ כִּ֘י חָ֥פֵֽץ בּֽוֹ׃

9 Remítese á SEÑOR, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía.

י כִּֽי־ אַתָּ֣ה גֹחִ֣י מִבָּ֑טֶן מַ֝בְטִיחִ֗י עַל־ שְׁדֵ֥י אִמִּֽי׃

10 Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.

יא עָ֭לֶיךָ הָשְׁלַ֣כְתִּי מֵרָ֑חֶם מִבֶּ֥טֶן אִ֝מִּ֗י אֵ֣לִי אָֽתָּה׃

11 Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

יב אַל־ תִּרְחַ֣ק מִ֭מֶּנִּי כִּי־ צָרָ֣ה קְרוֹבָ֑ה כִּי־ אֵ֥ין עוֹזֵֽר׃

12 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude.

יג סְ֭בָבוּנִי פָּרִ֣ים רַבִּ֑ים אַבִּירֵ֖י בָשָׁ֣ן כִּתְּרֽוּנִי׃

13 Hanme rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado.

יד פָּצ֣וּ עָלַ֣י פִּיהֶ֑ם אַ֝רְיֵ֗ה טֹרֵ֥ף וְשֹׁאֵֽג׃

14 Abrieron sobre mí su boca, Como león rapante y rugiente.

טו כַּמַּ֥יִם נִשְׁפַּכְתִּי֮ וְהִתְפָּֽרְד֗וּ כָּֽל־ עַצְמ֫וֹתָ֥י הָיָ֣ה לִ֭בִּי כַּדּוֹנָ֑ג נָ֝מֵ֗ס בְּת֣וֹךְ מֵעָֽי׃

15 Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas.

טז יָ֘בֵ֤שׁ כַּחֶ֨רֶשׂ ׀

כֹּחִ֗י וּ֭לְשׁוֹנִי מֻדְבָּ֣ק מַלְקוֹחָ֑י וְֽלַעֲפַר־ מָ֥וֶת תִּשְׁפְּתֵֽנִי׃

16 Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte.

יז כִּ֥י סְבָב֗וּנִי כְּלָ֫בִ֥ים עֲדַ֣ת מְ֭רֵעִים הִקִּיפ֑וּנִי כָּ֝אֲרִ֗י יָדַ֥י וְרַגְלָֽי׃

17 Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies.

יח אֲסַפֵּ֥ר כָּל־ עַצְמוֹתָ֑י הֵ֥מָּה יַ֝בִּ֗יטוּ יִרְאוּ־ בִֽי׃

18 Contar puedo todos mis huesos; Ellos miran, considéranme.

יט יְחַלְּק֣וּ בְגָדַ֣י לָהֶ֑ם וְעַל־ לְ֝בוּשִׁ֗י יַפִּ֥ילוּ גוֹרָֽל׃

19 Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.

כ וְאַתָּ֣ה יְ֭הוָה אַל־ תִּרְחָ֑ק אֱ֝יָלוּתִ֗י לְעֶזְרָ֥תִי חֽוּשָׁה׃

20 Mas tú, SEÑOR, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.

כא הַצִּ֣ילָה מֵחֶ֣רֶב נַפְשִׁ֑י מִיַּד־ כֶּ֝֗לֶב יְחִידָתִֽי׃

21 Libra de la espada mi alma; Del poder del perro mi única.

כב ה֭וֹשִׁיעֵנִי מִפִּ֣י אַרְיֵ֑ה וּמִקַּרְנֵ֖י רֵמִ֣ים עֲנִיתָֽנִי׃

22 Sálvame de la boca del león, Y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios.

כג אֲסַפְּרָ֣ה שִׁמְךָ֣ לְאֶחָ֑י בְּת֖וֹךְ קָהָ֣ל אֲהַלְלֶֽךָּ׃

23 Anunciaré tu nombre á mis hermanos: En medio de la congregación te alabaré.

כד יִרְאֵ֤י יְהוָ֨ה ׀

הַֽלְל֗וּהוּ כָּל־ זֶ֣רַע יַעֲקֹ֣ב כַּבְּד֑וּהוּ וְג֥וּרוּ מִ֝מֶּ֗נּוּ כָּל־ זֶ֥רַע יִשְׂרָאֵֽל׃

24 Los que teméis á SEÑOR, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.

כה כִּ֣י לֹֽא־ בָזָ֨ה וְלֹ֪א שִׁקַּ֡ץ עֱנ֬וּת עָנִ֗י וְלֹא־ הִסְתִּ֣יר פָּנָ֣יו מִמֶּ֑נּוּ וּֽבְשַׁוְּע֖וֹ אֵלָ֣יו שָׁמֵֽעַ׃

25 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle.

כו מֵ֥אִתְּךָ֗ תְֽהִלָּ֫תִ֥י בְּקָהָ֥ל רָ֑ב נְדָרַ֥י א֝שַׁלֵּ֗ם נֶ֣גֶד יְרֵאָֽיו׃

26 De ti será mi alabanza en la grande congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen.

כז יֹאכְל֬וּ עֲנָוִ֨ים ׀

וְיִשְׂבָּ֗עוּ יְהַֽלְל֣וּ יְ֭הוָה דֹּ֣רְשָׁ֑יו יְחִ֖י לְבַבְכֶ֣ם לָעַֽד׃

27 Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á SEÑOR los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.

כח יִזְכְּר֤וּ ׀

וְיָשֻׁ֣בוּ אֶל־ יְ֭הוָה כָּל־ אַפְסֵי־ אָ֑רֶץ וְיִֽשְׁתַּחֲו֥וּ לְ֝פָנֶ֗יךָ כָּֽל־ מִשְׁפְּח֥וֹת גּוֹיִֽם׃

28 Acordarse han, y volveránse á SEÑOR todos los términos de la tierra; Y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes.

כט כִּ֣י לַ֭יהוָה הַמְּלוּכָ֑ה וּ֝מֹשֵׁ֗ל בַּגּוֹיִֽם׃

29 Porque de SEÑOR es el reino; Y él se enseñoreará de las gentes.

ל אָכְל֬וּ וַיִּֽשְׁתַּחֲוּ֨וּ ׀

כָּֽל־ דִּשְׁנֵי־ אֶ֗רֶץ לְפָנָ֣יו יִ֭כְרְעוּ כָּל־ יוֹרְדֵ֣י עָפָ֑ר וְ֝נַפְשׁ֗וֹ לֹ֣א חִיָּֽה׃

30 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.

לא זֶ֥רַע יַֽעַבְדֶ֑נּוּ יְסֻפַּ֖ר לַֽאדֹנָ֣י לַדּֽוֹר׃

31 La posteridad le servirá; Será ella contada por una generación de SEÑOR.

לב יָ֭בֹאוּ וְיַגִּ֣ידוּ צִדְקָת֑וֹ לְעַ֥ם נ֝וֹלָ֗ד כִּ֣י עָשָֽׂה׃

32 Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo.

Precisamente a partir del versículo 20 comienza a hacerse explícita la confianza a pesar de la adversidad, el versículo 20 ligado al Nombre de Dios Yud Lamed Yud es precisamente el preámbulo de la certeza.

El Salmo 22 es un viaje que va desde el confinamiento más absoluto (Mitzráim / la estrechez) hasta la liberación total (Geulá). Desde el versículo 2 hasta el 19 todo es opresión, descuartizamiento, sequedad, burla y ataque de “toros” y “leones”. El alma está completamente atrapada en la materia y en el polvo de la muerte.

Pero en el versículo 20, donde se encuentra el Nombre Yud-Lamed-Yud, ocurre el milagro. La frase “Mas tú, Señor, no te alejes…” es el interruptor. Es el momento exacto donde la Alef entra en la Golá (el exilio). A partir de ese ruego, la atmósfera del Salmo cambia por completo.

El ser será redimido (versículo 20-22) redimido del ataque de los animales que menciona con poder simbólico, pero esta redención no es por nada, sino para

  1. anunciar el nombre de Dios y hacerlo en medio de la congregación
  2. Alabar y glorificar
  3. Pagar los votos
  4. Alimentar a los pobres
  5. Acordarse de Hashem
  6. Los poderosos adorarán
  7. La posteridad le servirá
  8. Anunciarán a las nuevas generaciones la justicia.

El Nombre ילי no representa la desaparición inmediata del sufrimiento, sino el instante en que, en medio de la estrechez de Mitzraim, el alma vuelve a percibir que Hashem no se ha alejado; y esa certeza inaugura el proceso de redención que culmina en servicio, alabanza, memoria y transmisión a las generaciones futuras.

Referencia

Berkovitz, A. J. (2022). Paratextuality between materiality, interpretation and translation: The case of Psalm incipits in Jewish late antiquity. Book History, 25(1), 31–62. https://doi.org/10.1353/bh.2022.0001